El bruxismo es una afección que consiste en rechinar o apretar los dientes, teniendo como consecuencia la destrucción o desgastes de los mismos. Rechinar los dientes es la acción de juntarlos y deslizarlos produciendo un sonido muy molesto.
El bruxismo puede ocasionar trastornos en las articulaciones temporomandibulares (ATM), pero también produce dolor de la musculatura facial, dolores de cabeza, dolores de oído y fracturas en los dientes.
Las personas pueden apretar y rechinar los dientes de una manera inconsciente tanto durante el día como durante la noche, aunque el mayor problema puede ser el bruxismo nocturno, ya que es más difícil de controlar, porque es inconsciente.
Aún no se ha llegado a un acuerdo sobre la causa exacta del bruxismo, pero en muchas pacientes el agente desencadenante puede ser el estrés.
Otros estudios apuntan a tipos de personalidad, alergias, deficiencias nutricionales, maloclusiones, manipulaciones odontológicas, ingestión de sustancias extrañas, drogas o alcohol.
¿Cuáles son los signos y síntomas?
• Rechinamiento dental, que puede provocar un sonido lo suficientemente fuerte,
• Dolor o inflamación de la mandíbula,
• Dolor de cabeza,
• Dolor de oído,
• Fractura de los dientes.
¿Cuál es el tratamiento?
Los objetivos del tratamiento son reducir el dolor, prevenir el daño dental permanente y disminuir la acción de rechinar los dientes en la medida de lo posible. Para ayudar a aliviar el dolor se pueden tomar muchas medidas.
• Terapia térmica,
• Evitar comer alimentos duros,
• Tratar de reducir el estrés diario y aprender técnicas de relajación,
• El uso de férulas,
• Toxina botulínica
• Ozonoterapia.
Siempre debemos buscar asistencia de un odontólogo especialista en trastornos de articulación temporomandibular para atender este trastorno.
